jueves, 21 de mayo de 2009

Homilía con ocasión a la sagrada Eucaristía celebrada en sufragio del Doctor Italo Alterio Basso

“En el contexto del Día internacional del Museo, ha querido el Grupo de Museos de nuestra ciudad, rendir especial memoria a quien supo volcar sus conocimientos arquitectónicos en pro del patrimonio cultural de su región y del país, y a quien todos conocimos con elItalo Alterio nombre del Doctor Italo Alterio Basso. Su muerte intempestiva lo ha arrancado de la escancia visible de la tierra y ha vestido de luto a la cultura nortesantandereana. Con él se ha ido una porción muy valiosa de la ciudad de Cúcuta y nuestro Departamento. 

Aquí ante la bendita Imagen, sin par ni parecido, el Señor del Humilladero, Pamplona hoy eleva esta plegaria eucarística, para que premie la obra dejada en suspenso por nuestro ilustre profesional de la arquitectura y para envolver con el manto del afecto cristiano a toda su familia.

Quienes tenemos la gracia de vivir en la fe de Cristo, triunfador de la muerte, y de mirar a la luz  de ella los acontecimientos de la historia humana, aún los más dolorosos y desconcertantes, como el atropello aniquilante, sin luz ni horizontes, sino como la culminación de un proceso providencial en el cual la mano divina lleva a sus hijos a la plenitud de la vida, al gozo en el que no hay sombras ni ocaso.

En esta la enseñanza del Apóstol San Juan, al decirnos en la lectura que hemos proclamado: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado … Esta es la morada de Dios con los hombres … allí ya no habrá muerte ni luto, ni llanto, ni dolor, porque el primer mundo ha pasado (Ap. 21).

Es verdad que el sacrificio inocente de nuestro apreciado hombre de exquisito amor a la cultura, ha lastimado los sentimientos humanos y cristiano de nuestro pueblo nortesantandereano porque ha traspasado los umbrales de la existencia terrena un líder que en el ejercicio de su profesión dejó plasmada su sed de progreso y desarrollo, se esforzó por la preservación del patrimonio y supo incursionar en la sociedad museística para interpretar el pasado a la luz del presente y configurar un fututo más radiante.

Pero no es menos cierto que, como creyentes, abrimos el corazón a la esperanza de que este primer mundo de pecado y de muerte pasará, en virtud del misterio redentor de Cristo.

Para el seguidor de Cristo, y el Doctor Italo lo fue, la muerte es el momento en que entrega su vida en manos de un Dios que le ha llamado a la existencia, le ha asignado una misión en la tierra y le ha preparado una habitación construida con planos firmados por el Divino Arquitecto. “En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones”, nos ha dicho Cristo en el evangelio de hoy.

Demos gracias a Dios por la generosidad con que desbordó tantos dones sobre nuestro llorado amante del arte y la cultura.

Que este día internacional del museo y la pascua del Dr. Italo, deje en todos el compromiso de contribuir a tender puentes entre las culturas, enriquecer nuestro patrimonio cultural y reforzar la presencia de la institución museística en la sociedad.

HumilladeroCómo quisiera detenerme aquí para sintonizar con el tema elegido por la Organización Internacional de Museos ICOM: para este día “Museos y Turismo”, porque este calvario del Humilladero bien se puede definir con el mismo lema.  La sagrada Imagen de Cristo en la Cruz que aquí veneramos, es artística reliquia, patrimonio de nuestra cultura religiosa, que pudiera presidir nuestro museo arquidocesano, y el hecho de que ante esta hermosa talla del Señor del Humilladero desfilen miles de peregrino, nos permite afirmar que este Santuario es centro de turismo religioso.  Es por ello que nos atrevemos a decir que nuestro Santuario pamplonés encarna el título de “Museo y turismo”.

Que el Señor del Humilladero bendiga a todos los amigos de los museos parque no desfallezcan en su empeño de vigilar nuestro patrimonio cultural de seguir escribiendo con imágenes la historia de nuestros pueblos.

Señor del Humilladero: Somos los peregrinos que vamos hacia la casa del Divino Constructor. ayúdanos a vivir las lecciones de fe y eternidad que se aprenden también en el arte, para que todos podamos acompañar un día al Doctor Italo en el reino de la luz, del amor y de la paz. Amen.”

Monseñor Rafael Tarazona Mora

Fot. Diario la Opinión – Instituto de Cultura y Turismo de Pamplona